Cambios

DPUna nueva formación en la banda plantea interrogantes sobre los alcances del  carácter colectivo de un proyecto. Sobre sí el planteo de un “cuidarnos” compañero no es finalmente una ilusión bienintencionada que cae tan rápido como los vicios individualistas se dejan notar.

La siempre presente tensión entre priorizar los procesos sin descuidar los resultados colisiona con la viabilidad de cierto modo del hacer, y nos obliga a replantearnos todo.

Alguna vez entendí que una banda con amigos es un proyecto insostenible, puesto que al amigo se le perdona todo. Hasta su desgano, hasta su descuido hacia nuestro esfuerzo. Alguna vez, también, asumí que un proyecto es ante todo su gente. Que si había algo que me había hecho tope, era la instrumentalización de las relaciones interpersonales en pos de un objetivo, por utópico o grandilocuente que fuere. Toda utopía se augura vivenciando su coherencia en el presente y junto a otros. ¿Pero qué pasa cuando la madures no está en sintonía para apreciar el esfuerzo en esa construcción, o la honestidad del planteo?

Hoy es momento de incorporar que, como en el amor, hay un límite para el deseo propio y para la voluntad de encuentro del otro. Que si bien, como dice el negro Dolina, siempre es mejor perder junto a los propios que ganar con extraños, tal vez los que se empecinan en descuidar los triunfos del colectivo o en no jugar en equipo, nunca fueron propios.

Un puñado de nuevas preguntas acompaña esta nueva etapa, que no sin algún dolor, vuelve a parir algunas certezas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s